jueves, 18 de marzo de 2010

La Parroquia de San Juan Bautista de Moroleón y su Santo Cristo de Esquipulitas

Luego del paréntesis a propósito de la Odisea en el Espacio, continuamos el recorrido que dejamos pendiente por Moroleón, al sur del estado de Guanajuato. Ahora que se aproximan las vacaciones de la Semana Mayor, si decides venir por acá, llegarás a Salamanca a maravillarte con San Agustín y su manifestación única del ultrabarroco Novohispano, pasa por la Parroquia Antigua y ve lo que es la magnificencia del arte Estípite, pasa por El Señor del Hospital y date el tiempo suficiente para ver sus decorados, pinturas y todo lo imaginable que produjo el ingenio de los primeros años del siglo XX. Tu viaje puede continuar rumbo sur hacia Valle de Santiago y sus impactantes volcanes, “las 7 luminarias”, la ruta sigue hacia Yuriria y su magno convento agustino. Continúa hacia Uriangato para surtirte de ropa y en Moroleón ve lo que te espera.


La Parroquia de San Juan Bautista es el templo principal en la vicaría de Moroleón, aunque está dedicada a tan importante personaje dentro del mundo Cristiano, es el Señor de Esquipulitas el que se venera en ese lugar. Su historia es bastante particular, pues se dice que en los últimos años del periodo colonial había un español que vivían en Esquipulas, Guatemala, muy cerca de la frontera con Honduras y El Salvador, y decidió donar una réplica a escala del Señor de Esquipulas, el más venerado en Centroamérica y mando esculpirlo en una madera preciosa de las que abundan por los bosques guatemaltecos para traerla a uno de los templos del mineral de Santa Fe de Guanajuato, los motivos se desconocen.


Inicia entonces su peregrinaje desde Guatemala, pasando por Chiapas y en la zona del Soconusco conoce por esas casualidades de la vida, a un comerciante que venía hacia Moroleón y deciden continuar juntos el largísimo viaje, se dice que el español, joven él, de unos 35 años, tez pálida y flaco cuerpo llevaba una vida de mortificaciones, es decir, no comía mucho, solo lo esencial, y, casi todo el camino lo aprovechó para meditar. Llegando a la antigua Valladolid, (Morelia), su salud estaba quebrantada, pero su acompañante, conocido en Moroleón, le dijo que mejor sería continuar para allá y buscar quien lo alojara y se tomara el tiempo suficiente para reposar.


Llegan a Moroleón, ubican a la buena persona que lo auxilia y él, el español cae gravemente enfermo. Decide donar todas sus pertenencias que cargaba a la persona que lo auxilió y alojó, incluidas una aromática caja de caoba donde se guardaba la réplica del Señor de Esquipulas, pidiendo que se colocara en el altar mayor del templo de la localidad. Muere y luego de sus exequias llega el Padre Quintana de Yuriria para dar fe de los hechos, al abrir la caja que contenía al Cristo, ante la belleza de la obra deciden levantarle un templo y, con el paso del tiempo, esa pequeña capilla es transformada en la magnífica parroquia un poco gótica en su exterior y muy neoclásica en su interior, la cual, estamos viendo en toda su esplendidez.


















2 comentarios:

  1. UNA DE LAS IGLESIAS MAS HERMOSAS DE GUANAJUATO SIN DUDA!

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  2. Es mi iglesia más hermosa,soy moroleonesa,y como la extraño.y el 15 de enero se viste de fiesta,visitenla.

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