viernes, 25 de octubre de 2013

Porfirio Díaz, algunos datos sobre su vida.

  De los muchos personajes sobresalientes en la Historia de México, hay uno que para mí ejerce una atracción fuerte debido a su personalidad y que, seguramente, por mucho que se estudie no se llegará a saber más allá de lo mucho que sobre él se ha conjeturado. Este que vemos en la fotografía es José de la Cruz Porfirio Díaz Mori. Quizá sea la persona mexicana más fotografiada en la historia. Esto en el entendido de que él, habiendo nacido en 1830, y la fotografía llegó a México en 1840, aproximadamente, de él contamos con documentos fotográficos desde que tenía (supongo) 28 años. Llegará el momento en que ese culto a la personalidad se manifieste a través de centenares de fotografías, grabados, dibujos, pinturas, incluso esculturas en donde aparece la imagen del Señor Presidente, don Porfirio Díaz.

  No sé si te has preguntado alguna vez qué significan todas esas medallas que lleva en el pecho don Porfirio, Son siete, porta también cuatro Cruces al mérito militar, todas ellas relacionadas a los encuentros entre el ejército mexicano y el francés. Quizá la más representativa es la de su participación en la célebre Batalla del 5 de Mayo. La lista detallada la puedes ver aquí, un poco más abajo.

  "... Después de algunos momentos de conversación me llevó a casa del gobernador que vivía, también, muy cerca de allí, su acogida estuvo igualmente llena de amabilidad. Pero su aspecto y su porte me impresionaron vivamente. Zapoteca puro, ofrecía el tipo indígena más hermoso que hasta ahora he visto en todos mis viajes: creí que era la aparición de Cacijopij, joven, o de Guatimozin, tal como me lo había imaginado a menudo. Alto, bien hecho, de una notable distinción: su rostro de una gran nobleza, agradablemente bronceado me parecía revelador los rasgos más perfectos de la antigua aristocracia mexicana..." todo esto lo escribe Charles Brasseur, en su relación del viaje por el istmo de Tehuantepec que realizó entre 1859 y 1860, por lo tanto, esa descripción que hace de Porfirio Díaz es cuando contaba con 29 o 30 años. Y continua:

  "Porfirio Díaz, por lo demás, era todavía muy joven. Ocupado por sus estudios en Oaxaca, no había alcanzado a graduarse cuando la guerra lo lanzó a la carrera de las armas, y fue Juárez, que lo conocía personalmente, a quien debía su nombramiento como gobernador de Tehuantepec. Después de esta entrevista tuve la ocasión de volverlo a ver casi todos los días: él, al igual que dos o tres oficiales de la guarnición, comía en casa de mi anfitrión; pude, así, estudiar perfectamente su carácter y su persona. Sin tocar para nada las ideas políticas, puedo decir que las cualidades que mostraba en la intimidad no hacían sino justificar la buena opinión que tuve de él, a primera vista y que sería de desear que las provincias de México fueran administradas por hambres de su carácter". (1)

  Don Porfirio Díaz nació el 15 de Septiembre de 1830, ese día es el día de San Porfirio, razón de su nombre, manteniendo la antigua tradición de llevar por nombre al santo que se celebra el día del nacimiento y de allí esa confusión en la historia de las tradiciones de México de creer que la ceremonia del Grito de Independencia se movió del 16 al 15 de Septiembre para hacerla coincidir con el cumpleaños del ya Presidente de la República. Leyenda al fin, pues desde antes de que él estuviera ya en su tercer segundo periodo presidencial, la ceremonia del Grito se celebraba precisamente el 15 de septiembre.

  Oaxaqueño de nacimiento se topa en su vida con otro oaxaqueño que trascendió también en la Historia de México, que fue también Presidente de la República: Benito Juárez, cosa que ocurrió en 1850 cuando don Porfirio contaba apenas 20 años y al entrar en la escuela de Derecho, su maestro fue, precisamente Benito Juárez.
  Porfirio Díaz escribe muchos años más tarde, es decir, se describe a sí mismo: "En el Instituto alcancé las primeras calificaciones; aunque no llegué a obtener ningún premio ni acto público, que se daban a los estudiantes sobresalientes. Mis condiciones especiales eran: buena salud, buena talla, notable desarrollo físico, gran agilidad y mucha inclinación, aptitud y gusto por los ejercicios atléticos. Llegó a mis manos un libro de minasia, el primero probablemente que fue a Oaxaca, y esto me permitió improvisar en mi casa un pequeño gimnasio en que hacíamos ejercicio mi hermano, yo y varios amigos aficionados" (2). De esto daremos cuenta más tarde, al enterarnos que, viviendo ya en el Castillo de Chapultepec, tenía instalado allí un gimnasio, seguramente, el mejor que había en México. Y más aun, sorprendía, a los 80 años de vida, a todo aquel que veía las condiciones físicas del Señor Presidente.

  La carrera militar comienza el 23 de diciembre de 1856, cuando recibe el nombramiento de Capitán de la Compañía de Infantería de la Guardia Nacional del partido de Ixtlán por órdenes del gobernador de Oaxaca, Benito Juárez. Seguiría de allí un ascenso tras otro. Para el 7 de abril, de 1858 Díaz es nombrado gobernador y comandante militar de Tehuantepec. Para noviembre de 1859 recibe el nombramiento de Coronel. El 5 de mayo de 1862 participa en la celebre batalla de Puebla, al año siguiente el 2 de abril, los franceses atacan nuevamente en Puebla, el ejército mexicano es derrotado y Porfirio Díaz encarcelado, pero logra escapar de su prisión, evitando así ser enviado a la isla caribeña de Martinica.

  Llegaría luego Maximiliano a tomar posesión del Imperio Mexicano, en noviembre de ese año, 1864, recibe la invitación para formar parte de la tropa del Segundo Imperio, así lo relata en sus memorias: "El General José López Uranga que mandando fuerzas nacionales se había pasado al enemigo y tenía algún empleo cerca de la persona de Maximiliano, me envió a su ayudante, el Coronel Luis Álvarez que años antes había sido jefe de mi Estado Mayor y estaba entonces sirviendo al Imperio, con una carta fechada en México el 18 de noviembre de 1864, en que me invitaba para seguirlo en su defección, y me ofrecía dejarme con el mando de los Estados que formaban línea de Oriente, y que no se mandarían a ellos soldados extranjeros sino en caso de que yo los pidiera, y aunque esa verdad que yo había tenido mucha estimación y respeto por el General Uranga, esa circunstancia no me hizo vacilar absolutamente en el cumplimiento de mi deber porque su conducta había perdido y apara mí toda consideración". (3) Benito Juárez también recibiría una invitación a colaborar en el Imperio de Maximiliano, la cual, también fue rechazada. Nuevamente, en febrero 10, de 1867, Porfirio Díaz recibe una nueva invitación para unirse al Segundo Imperio. Una vez más, la rechaza.

  El rechazo fue más que oportuno pues en Junio de 1867 acabaría, como bien lo sabemos, el Segundo Imperio con el fusilamiento de Maximiliano. La República sería restituía, Juárez encabezaría nuevamente el gobierno, para 1871 se convoca a elecciones y Díaz no es aceptado en la contienda, se lanza entonces en contra de la reelección de Benito Juárez y convoca a la llamada Revolución de la Noria en la cual crea una frase que nos es muy conocida: "sufragio efectivo, no reelección". El 18 de julio de 1872 Juárez muere, la presidencia de la República la asume Sebastián Lerdo de Tejada, Porfiro Díaz entra en conflicto con él dado que la idea de ser él el Presidente de la República la tiene ya arraigada en su cabeza.

  La idea del "sexenio" aun no se implementaba en México, los mandatos presidenciales eran de 4 años. Así que, Lerdo de Tejada hace los cambios pertinentes a la Constitución para lanzarse a una reelección, es entonces que Porfirio Díaz, a los 46 años lanza el Plan de Tuxtepec y escribe el 21 de marzo de 1876 que, considerando:

   Que la República Mexicana está regida por un gobierno que ha hecho del abuso un sistema político, despreciando y violando la moral y las leyes, viciando a la sociedad, despreciando a las autoridades, y haciendo imposible el remedio de tantos males por la vía pacífica; que el sufragio político se ha convertido en una farsa, pues el Presidente y sus amigos, por todos los medios reprobables, hacen llegar a los puestos públicos a los que llaman sus "candidatos oficiales", rechazando a todo ciudadano independiente; que de este modo y gobernando hasta sin ministros, se hace la burla más cruel a la democracia, que se funda en la independencia de los poderes; que la soberanía a los Estados es vulnerada repetidas veces; que el presidente y sus favoritos destituyen a su arbitrio a los gobernadores, entregando los Estados a sus amigos, como Coahuila, Oaxaca, Yucatán y Nuevo León, habiéndose intentado hacer lo mismo con Jalisco: que a este Estado se le segregó, para debilitarlo, el importante cantón de Tepic, el cual se ha gobernado militarmente hasta la fecha, con agravio del Pacto Federal y del Derecho de Gentes; que sin consideración a los fueros de la humanidad, se retiró a los Estados fronterizos la mezquina subvención que les servía para defensa de los indios bárbaros; que el tesoro público es dilapidado en gastos de placer, sin que el Gobierno haya llegado a presentar al Congreso de la Unión la cuenta de los fondos que maneja. (4)

  Luego de leer esto nos entra la enorme duda, ¿en dónde fue que las cosas cambiaron? si las ideas eran claras y precisas, además de muy nobles y democráticas a más no poder pero, quizá el ansia de poder, el vicio de gobernar, fue haciendo que esas ideas puras, buenas, se volvieran todo lo contrario a la hora de gobernar. Luego de lanzar ese Plan de Tuxtepec, en mayo tiene un enfrentamiento cercano a Monterrey, llamado Icamole, sitio en el que es derrotado, adquiriendo por ello el apodo de "El Llorón de Icamole". Dicen que, en una ocasión, siendo Diputado, lo escribe José López Portillo y Rojas:

  "En aquel puesto Porfirio se hallaba fuera de su centro porque nunca fue orador (...) sucedió que una tarde fue leído un dictamen de la Comisión de Hacienda en el cual se consultaban varias economías, entre otras la de disminuir las pensiones de los militares jubilados". El diputado Porfirio Díaz subió a la tribuna: Y habló Porfirio en efecto, sosteniendo ser magna injusticia que a los buenos servidores  de la Nación, a los que habían derramado sangre por defenderla, se les condenase a la miseria para hacer ahorro insignificante; mas expresó aquellas ideas con tantos titubeos, en estilo tan desaliñado e incoherente y con voz tan desentonada, que el auditorio se  llenó de pena y casi de angustia, no por los militares a quienes se quería reducir a pan y agua, sino por el preopinante, a quien se veía sufrir indecibles torturas en la terrible picota de la tribuna. Porfiro, finalmente, abrumado por la congoja y enredado en sus propias ideas y palabras, o acertó a salir del paso, no supo cómo concluir la oración, y rompió a llorar y cubierto de lágrimas, en tanto que las circunstantes, sorprendidos, no sabían lo que debían hacer, si llorar también o prorrumpir en carcajadas". (5)

  Sigo de tumbo en tumbo, de sobresalto en sobresalto, al ver un poco más a profundidad lo que fue esa complicada personalidad, la de Porfirio Díaz, y leo: "Según Daniel Cosío Villegas -el más exhaustivo historiador del Porfiriato- éste fue el origen del desdén y la desconfianza que a Díaz le inspiraron siempre los hombres de ideas. "Aquel guerrero de fiero rostro, bigote militar" y voz profunda solía terminar sus discursos con "la garganta oprimida por los sollozos". Aun como presidente le ocurría con frecuencia". (6)

  Y sí, apenas había cumplido 46 años, Porfirio Díaz asumiría la Presidencia de la República, el resto de la historia, creo, lo sabemos...



 








Fuentes:

1.- Brasseur, Charles. Viaje por el Istmo de Tehuantepec, 1859-1860. Lecturas Mexicanas No. 18. FCE. México, 1984. pp.

2.- Memoria del Sr. Gral. Porfirio Díaz. Biblioteca de Omega. México. p. 23

3.- Ibid. p.215

4.- Díaz, Porfirio. El Plan de Tuxtepec (reformado). México, nuestra gran herencia. Selecciones del Reader's Digest. México, 1973. pp.252-253

5.- Krauze, Enrique. Porfirio Díaz, místico de la autoridad. Biografía del poder 1. FCE, México, 1987. pp. 24-25

6.- Ibid. pp. 25-26

6 comentarios:

  1. "su porte me impresionaron vivamente. Zapoteca puro, ofrecía el tipo indígena más hermoso que hasta ahora he visto" Porfirio Diaz Mori no era Zapoteca puro, era hijo de un Español (Criollo) con una Mestiza (María Mori Cortés). Si la apariencia, complexión y fenotipo de Don Porfirio era agraciada, se debían a su estirpe Caucásica. Aunque entiendo porque Charles Brasseur dio tal descripción de Don Porfirio, se debe a que la mayoría de los extranjeros del siglo XIX pensaban que los Mexicanos eramos indios.

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    1. Oye, ¿y no crees que seguimos siendo indios los mexicanos? quizá al 33%, quizá al 50% quizá al 100%, pero indios al fin.

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    2. Que no somos indios, y espero que se pueda mostrar mi comentario, que me dijeron seria visible tras la aprobacion. ......Fort Contreras

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  2. "Indio" y muy orgulloso de serlo...

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  3. SEGUN LA RAE NO SOMOS "INDIOS" EN DADO CASO SOMOS INDIGENAS, MEXICAS, CRIOLLOS, MESTIZOS O UNA MEZCLA DE TODO Y SI NOS BASAMOS EN LA HISTORIA EL TERMINO "INDIO" FUE UNA CONFUSION MAL EMPLEADA POR LOS EUROPEOS AL LLEGAR A AMERICA. LO DIGO POR QUE HE ESTUDIADO ESA PALABRA AL SER YO DE TEHUACAN PUEBLA, "CIUDAD DE INDIOS"...by: Fort Contreras

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  4. cual era su comida favorita???

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